A pesar de la debilidad en el mercado de la vivienda, el sector de la construcción en Estados Unidos muestra resiliencia gracias al auge de la ingeniería civil. La inversión en proyectos de infraestructura, como carreteras, puentes y energía, está compensando la disminución en la construcción residencial. Este impulso se debe en parte a la financiación federal proveniente de leyes como la Ley de Infraestructuras Bipartidista. Los analistas señalan que esta tendencia podría continuar, ofreciendo estabilidad al sector constructivo. Sin embargo, el aumento de los costos de materiales y la escasez de mano de obra siguen siendo desafíos importantes. La fortaleza de la ingeniería civil sugiere una diversificación del sector, menos dependiente de las fluctuaciones del mercado inmobiliario. Se espera que esta dinámica continúe sosteniendo la actividad constructora en el corto y mediano plazo.
