Las empresas constructoras griegas, responsables de proyectos por más de 18 mil millones de euros, han solicitado la revisión de los contratos públicos debido a un aumento significativo en los costos de los materiales. Las subidas alcanzan hasta el 35% y se atribuyen a factores como la inflación y el incremento en los precios de los combustibles. Las organizaciones constructoras invocan la existencia de circunstancias de fuerza mayor para justificar su petición. La situación genera preocupación sobre la viabilidad de la finalización de las obras en los términos acordados inicialmente. Se espera que las autoridades competentes evalúen las solicitudes y determinen las medidas a tomar. Este incremento de costos podría afectar la economía nacional y la ejecución de importantes proyectos de infraestructura.