La Autoridad Independiente de Ingresos Públicos (AADE) griega ha detectado una empresa constructora con una facturación declarada de tan solo 3 euros, pero con indicios de capital oculto superior a los 3 millones de euros. La investigación se extendió a una agencia inmobiliaria vinculada, revelando operaciones sospechosas. El Departamento de Examen de Operaciones Financieras (DEOS) lideró la investigación, que apunta a un esquema de evasión fiscal y lavado de dinero. Las autoridades están investigando cómo la empresa constructora pudo generar una cantidad significativa de capital con una facturación tan baja. Se están tomando medidas para recuperar los fondos evadidos y llevar a los responsables ante la justicia. El caso destaca la importancia de la fiscalización y el control de las operaciones financieras en sectores como la construcción e inmobiliaria.
