Pedro Fernández, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción de Perú, explicó las dificultades para presupuestar proyectos de construcción a largo plazo. Señaló que la construcción de un edificio requiere entre 24 y 36 meses, período en el cual los precios de materiales como el aluminio pueden variar significativamente. La no revisión de precios durante la ejecución de la obra impide prever los costos finales con precisión. Entre los principales problemas del sector en Perú, Fernández destacó la fluctuación de los precios de los materiales de construcción y la escasez de mano de obra calificada. Estos factores impactan directamente en la rentabilidad y viabilidad de los proyectos. La situación exige una mayor planificación y flexibilidad en la gestión de los presupuestos.