Anamaria Mișa, la directora del Casino de Constanța, considera el emblemático edificio como un símbolo nacional revitalizado gracias a su restauración. Su visión para el casino trasciende el juego y la política, enfocándose en convertirlo en un vibrante centro cultural. Mișa destaca la importancia histórica del casino, evocando tiempos en que acogía a importantes artistas, como las bandas de jazz de Nueva Orleans. Para ella, el casino representa mucho más que una estructura arquitectónica; es un espacio para el encuentro y la expresión cultural. La restauración busca devolverle al casino su esplendor original y su papel protagónico en la vida cultural rumana. Su objetivo es que el casino sea un punto de referencia para la vida social y artística de la región del Mar Negro.