Un futbolista de la República Democrática del Congo fue víctima de un ataque con ácido que lo dejó con graves quemaduras y secuelas físicas y psicológicas. El incidente ocurrió poco antes de que el jugador participara en un partido crucial. A pesar de la severidad de las lesiones y las cirugías de emergencia a las que fue sometido, el deportista logró marcar un gol histórico durante el encuentro. Se temió la pérdida de la visión del jugador, pero afortunadamente no ocurrió. Las autoridades investigan las circunstancias del ataque y buscan a los responsables. El acto ha generado conmoción en el ámbito deportivo y ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los atletas.