Un aficionado de la República del Congo, conocido por su peculiar costumbre de permanecer inmóvil como una estatua durante los partidos, se ha convertido en una sensación en la Copa Mundial de México. El hombre, de más de cuarentena, ha atraído la atención de medios y aficionados por su incondicional apoyo al fútbol. Se ha desplazado a México para alentar a su selección nacional. Se espera que asista al partido contra Colombia, donde continuará con su singular forma de alentar. Su presencia ha generado un ambiente de entusiasmo y curiosidad entre los asistentes a los encuentros. Su historia destaca el fervor y la pasión que despierta el fútbol a nivel global.