Portugal, uno de los favoritos al título, debutó en el Mundial con un inesperado empate 1-1 contra Congo. El equipo africano, que llegó al torneo tras superar la fase de clasificación y vencer a Jamaica, había sido objeto de críticas y burlas previas al campeonato. Congo demostró ser un rival difícil, frustrando los intentos de victoria del equipo europeo liderado por Cristiano Ronaldo. El empate representa un tropiezo inicial para Portugal en su camino hacia la Copa del Mundo. El partido se desarrolló con intensidad y el resultado final refleja la resistencia de Congo y la dificultad que tuvo Portugal para imponer su juego. Este resultado inesperado añade emoción y sorpresa al inicio del torneo.
