La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre la rápida evolución del brote de Ébola en la República Democrática del Congo. A pesar del aumento de las medidas de salud pública, la enfermedad se está propagando con velocidad. El brote, que comenzó a mediados de mayo, está causado por la cepa Bundibugyo del virus. Actualmente, no existe una vacuna ni un tratamiento específico para esta variante del Ébola. La OMS expresó su preocupación por la situación y la necesidad de intensificar los esfuerzos para contener la propagación. Las autoridades sanitarias están trabajando para identificar y aislar a los afectados, así como para rastrear sus contactos. La falta de una vacuna complica significativamente los esfuerzos de control.