El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC) ha confirmado que el actual brote de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC), causado por la cepa Bundibugyo, es el más extenso registrado hasta la fecha. La organización Oxfam advierte que la cifra real de contagios podría ser significativamente mayor a las estadísticas oficiales. Esta preocupación se basa en la disminución del rastreo de contactos y el deterioro de la infraestructura sanitaria en la región afectada. La capacidad de respuesta inicial, descrita como la "primera línea de defensa", se ha visto sobrepasada por la magnitud del brote. La situación plantea serias dificultades para contener la propagación de la enfermedad. La falta de recursos y la inestabilidad en la zona complican aún más los esfuerzos de control epidemiológico. Se teme un aumento exponencial de casos si no se refuerzan las medidas preventivas y de atención médica.
