La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha cobrado la vida de más de 200 personas en poco más de un mes desde su declaración. Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de África, se han confirmado 875 casos, con una tasa de mortalidad del 23%. La respuesta a la epidemia se ve obstaculizada por la inseguridad y las dificultades de acceso a las zonas afectadas, lo que dificulta el rastreo de contactos. La Cruz Roja advierte que el brote aún no ha alcanzado su punto máximo y podría tardar un año en ser controlado. Actualmente, no existen vacunas o tratamientos aprobados para la cepa del virus que causa el brote. La situación se complica por los conflictos y el desplazamiento masivo de personas en las provincias afectadas: Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. El virus se ha extendido a Uganda, donde se han confirmado 19 casos y dos muertes, principalmente entre viajeros provenientes de la RDC.
