El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha provocado la muerte de más de 200 personas durante el último mes. Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de África, la tasa de contagios aumentó un 40 % solo en la última semana. Hasta la fecha, se han confirmado un total de 894 casos de infección. La gravedad de la situación actual supera por tres veces a la de un brote similar ocurrido en Uganda en el año 2000. Ante la magnitud del escenario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha intervenido formalmente. La entidad ha declarado el brote como una crisis de salud pública de importancia internacional.