La propagación del Ébola en campamentos de desplazados en la República Democrática del Congo está generando preocupación y desafíos para los equipos de salud. El campamento de Kpangba fue el primero en esta región afectada por el conflicto en registrar fallecimientos por la enfermedad hace dos semanas. Tras la confirmación de las muertes, las autoridades sanitarias iniciaron rápidamente el rastreo de contactos de los fallecidos para intentar contener el brote. Sin embargo, la creciente desconfianza de la población local hacia los trabajadores de la salud está obstaculizando los esfuerzos de contención. Esta desconfianza dificulta la identificación de nuevos casos y el seguimiento adecuado de los contactos, lo que podría favorecer la expansión del virus. La situación se complica por el contexto de conflicto armado en la zona, que limita el acceso a las comunidades y dificulta la implementación de medidas preventivas. Las autoridades sanitarias buscan estrategias para ganarse la confianza de la población y mejorar la respuesta ante el brote.