Congo-Brazzaville solicitó al Fondo Monetario Internacional (FMI) un nuevo programa de apoyo el 11 de mayo, un año después de finalizado el anterior. El país enfrenta una alta deuda, principalmente con China, bancos africanos y a través de eurobonos. El gobierno justifica la petición como necesaria para impulsar la recuperación económica y mejorar la gestión de las finanzas públicas. Las conversaciones con el FMI están en curso, pero las recomendaciones del organismo son en gran medida una reiteración de exigencias previas. Observadores expresan frustración ante la persistencia de estas demandas. La situación refleja los desafíos económicos continuos del país y su dependencia de la asistencia financiera externa. El FMI busca consolidar la disciplina fiscal en Congo-Brazzaville.
