La expresión "caravana" se utiliza para referirse a una serie de conflictos de interés que persisten a pesar de la vigilancia y las críticas. La frase original, con un tono irónico, sugiere que las denuncias y el escrutinio público (“los perros guardianes de la democracia”) no logran detener la continuación de estas prácticas cuestionables. El texto implica una crítica a la falta de efectividad de los mecanismos de control y transparencia. Se describe una situación donde, a pesar de la atención mediática y las advertencias, los intereses particulares siguen prevaleciendo. La metáfora de la "caravana" denota un movimiento continuo e imparable. La situación parece generar frustración ante la aparente impunidad de quienes se benefician de estos conflictos. El mensaje central es la persistencia de problemas de ética e integridad en un contexto de vigilancia democrática.