Rita Rubovszky organizó una reunión entre Judit Lannert y representantes de las instituciones educativas mantenidas por la Iglesia. El encuentro tuvo como objetivo aclarar malentendidos recientes sobre posibles planes de cierre de escuelas religiosas o de aquellas que ofrecen los grados sexto y octavo. Rubovszky enfatizó que no existe intención alguna de suprimir estas instituciones. Lannert y los representantes eclesiásticos pudieron discutir directamente las preocupaciones existentes y recibir garantías sobre la continuidad de las escuelas. La reunión se centró en disipar la incertidumbre generada por interpretaciones erróneas. Se busca asegurar la estabilidad y el funcionamiento continuo del sistema educativo religioso en Hungría. El diálogo entre las partes se considera un paso positivo para fortalecer la colaboración.