La Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), incluyendo a Guatemala, se ha aliado con la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) para oponerse al proyecto "FIFA Forward Enterprise". Esta iniciativa busca que la FIFA establezca una nueva estructura comercial que atraiga inversión privada. Las confederaciones expresan preocupaciones sobre la gobernanza y transparencia de este nuevo modelo, temiendo una influencia indebida de inversores externos en el fútbol. El rechazo conjunto representa un desafío significativo a los planes de la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino. Se cuestiona si esta oposición tendrá éxito frente a la FIFA, pero subraya la importancia de mantener la integridad del deporte. La situación pone a prueba la administración actual de la FIFA y sus decisiones financieras futuras. Este movimiento podría abrir un debate más amplio sobre el control y la dirección del fútbol a nivel mundial.