La Superintendencia de Competencia (Sicom) en Perú se encuentra en un momento crítico debido a su limitada ejecución presupuestaria. A pesar de la reciente implementación de una nueva fase de la Ley de Competencia, la Sicom aún no ha completado la formación de sus intendencias, lo que genera interrogantes sobre su capacidad operativa. Además, la elección de Carlos Ortiz Ortiz como nuevo superintendente ha sido objeto de cuestionamientos. Esta situación plantea dudas sobre la efectividad de la Sicom para garantizar la libre competencia en el mercado peruano. Analistas sugieren que la falta de recursos y la incertidumbre en el liderazgo podrían obstaculizar el cumplimiento de sus funciones esenciales. El futuro de la regulación competitiva en Perú dependerá de la resolución de estos desafíos.