El humorista griego Dimitris Piatás respondió a las críticas del escritor Yorgos Smaragdis sobre un chiste que involucraba a los fallecidos actores Kostas Mostakas y Nikos Psaltis. Smaragdis había cuestionado la pertinencia del chiste, sugiriendo que era insensible dado el fallecimiento de los artistas. Piatás argumentó que Mostakas y Psaltis habrían encontrado el chiste muy divertido si lo hubieran escuchado. La controversia surge de acusaciones previas de Smaragdis sobre declaraciones falsas atribuidas a los actores en relación con el chiste original. Piatás no ha comentado directamente sobre las acusaciones de falsedad, enfocándose en la probable reacción positiva de los artistas al humor. El debate ha reavivado la discusión sobre los límites del humor y el respeto a los difuntos en la cultura griega.
