El fin de la política de “paz total” en Colombia genera reacciones encontradas. Mientras que gobernantes de la región amazónica expresan su apoyo a la Fuerza Pública, grupos ambientales advierten sobre un posible aumento de la violencia en la zona. Las comunidades locales, por su parte, manifiestan temor a convertirse nuevamente en blanco de los grupos armados. La Silla Vacía reporta esta polarización de opiniones tras el cese de las negociaciones con varios grupos. Esta situación plantea interrogantes sobre el futuro de la seguridad y la estabilidad en la Amazonía. La preocupación central reside en el impacto que tendrá esta decisión en la protección de las comunidades y el medio ambiente. El optimismo de los gobernantes se centra en el restablecimiento del orden público a través de la fuerza.