Colombia ha registrado un nuevo retroceso en el Índice Global de Paz, situándose en la posición 141 de 163 naciones evaluadas. El informe revela un deterioro del 4,7% en los indicadores de seguridad del país. Este descenso está impulsado principalmente por la crisis persistente en la región del Catatumbo. Asimismo, se ha observado un incremento preocupante en la frecuencia de los atentados. La expansión de las economías ilícitas también ha jugado un rol determinante en el agravamiento de la situación. En conjunto, el terrorismo y el conflicto armado interno continúan afectando la estabilidad nacional. Estos factores consolidan un panorama crítico para la seguridad ciudadana en el territorio colombiano.
