El equipo del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha denunciado un plan para atentar contra su vida. Según la denuncia, el ELN y disidencias de las FARC habrían ofrecido una recompensa por su asesinato antes de la toma de posesión el 7 de agosto. Esta amenaza plantea serias preocupaciones sobre la seguridad del equipo de transición y el clima político en el país. Las autoridades están investigando la veracidad de la información y reforzando las medidas de seguridad. La denuncia fue hecha pública por la propia campaña de De la Espriella, lo que ha generado alarma en la opinión pública colombiana. Este incidente subraya los desafíos persistentes en la construcción de paz y la necesidad de garantizar la seguridad de los líderes políticos en Colombia.