El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha criticado fuertemente la promesa del próximo gobierno de Abelardo de la Espriella de restablecer las relaciones con Israel. Petro calificó esta promesa como un "atentado contra el honor nacional". Esta declaración se produce poco antes de que De la Espriella asuma el cargo el 7 de agosto. El presidente saliente parece oponerse firmemente a la normalización de las relaciones diplomáticas con Israel. La crítica refleja una postura posiblemente divergente en la política exterior entre el gobierno actual y el entrante. Las razones específicas detrás de la oposición de Petro no se detallan en el comunicado, pero sugieren una fuerte preocupación por las implicaciones de dicha relación. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la política exterior colombiana.