La administración de Gustavo Petro experimentó crecimiento económico acompañado de una expansión del gasto público, lo que resultó en una disminución de la pobreza y la desigualdad en Colombia. Sin embargo, este crecimiento se ha visto contrarrestado por el aumento del déficit fiscal, alcanzando niveles récord en la región. El próximo presidente, elegido este domingo, deberá abordar esta situación económica compleja. Los dos candidatos finalistas presentan visiones y propuestas económicas significativamente diferentes. La sostenibilidad del crecimiento y la gestión de las finanzas públicas serán cruciales en el futuro inmediato. La elección representa un punto de inflexión para la dirección económica del país. Se espera que el ganador defina estrategias para equilibrar el desarrollo social con la estabilidad fiscal.