El nuevo gobierno de Abelardo inicia su gestión con una dinámica de poder que involucra a varios actores clave, incluyendo el regreso de De La Espriella a Casa de Nariño. Sin embargo, su presencia en la sede presidencial será breve, ya que se anticipa una intensa agenda de viajes centrada en asuntos de seguridad. La administración priorizará abordar los desafíos relacionados con la seguridad nacional, lo que explica el enfoque inicial en esta área. Se espera que esta estrategia de movimiento constante permita al presidente abordar directamente los problemas y coordinar esfuerzos en diferentes regiones. La transición presidencial parece estar marcada por la eficiencia y la rápida implementación de prioridades gubernamentales. Este inicio de gobierno se caracteriza por una respuesta ágil a las demandas urgentes del país.