El gobierno de Gustavo Petro entregará una nación con un patrimonio neto negativo de -273 billones de pesos, contrastando fuertemente con los 137 billones que recibió al inicio de su mandato. Este drástico cambio se atribuye al aumento acelerado de las pensiones futuras para profesores y militares, así como al incremento de las condenas judiciales pendientes contra el Estado. Los fondos autónomos también han experimentado un crecimiento considerable. La administración actual señala que esta situación refleja obligaciones financieras preexistentes que se han agravado. Analistas advierten sobre la gravedad de esta deuda y sus implicaciones para la estabilidad económica del país. La Silla Vacía destaca la magnitud del retroceso financiero durante el gobierno de Petro, generando preocupación sobre el futuro fiscal de Colombia.