A pocos días de la segunda vuelta electoral, Colombia se prepara para recibir una situación económica desafiante. El país registra un déficit fiscal que se aproxima al 7% del Producto Interno Bruto, evidenciando un deterioro significativo en las finanzas públicas. Este panorama complejo se agrava con un aumento histórico del salario mínimo, cuyo impacto a largo plazo aún es incierto. El gobierno entrante deberá abordar urgentemente estas problemáticas para estabilizar la economía nacional. Analistas advierten sobre la necesidad de medidas fiscales responsables y una estrategia clara para impulsar el crecimiento económico. La transición de gobierno se presenta como un momento crucial para definir el futuro económico de Colombia. La magnitud del déficit podría limitar la capacidad de inversión en áreas clave como salud e infraestructura.