El reciente Índice Mundial de Competitividad del IMD sitúa a Colombia en el puesto 59, lo que representa un descenso en su ranking global. El informe evalúa la habilidad de las naciones para fomentar un clima propicio para la actividad empresarial, la inversión y el desarrollo económico sostenido. Los factores analizados incluyen el desempeño económico, la eficiencia gubernamental, la infraestructura y el marco institucional. Este retroceso sugiere desafíos en áreas clave para el crecimiento y la atracción de capitales. El estudio del IMD es una referencia importante para inversores y analistas económicos a nivel mundial. La competitividad se mide a través de más de 330 criterios, evaluando tanto datos duros como encuestas a ejecutivos. El informe completo ofrece un análisis detallado de las fortalezas y debilidades de cada economía participante.
