Colombia está experimentando un envejecimiento poblacional similar al de Corea del Sur, pero con una diferencia crucial: Colombia inició este proceso siendo un país pobre. El país no logró capitalizar el "bono demográfico"—el período en el que una gran proporción de la población está en edad productiva— debido a su dependencia de las materias primas y la alta informalidad laboral. Expertos advierten que solo quedan dos décadas para corregir esta situación y evitar consecuencias económicas y sociales adversas. La falta de inversión en capital humano y diversificación económica impidió que Colombia se beneficiara plenamente de su población joven. Este fenómeno plantea un desafío significativo para el futuro del país, requiriendo políticas públicas enfocadas en la productividad y la formalización del empleo. La Silla Vacía publica un análisis detallado sobre este problema demográfico y sus implicaciones.