Analistas sugieren que el voto feminista en la segunda vuelta electoral podría inclinarse por candidatos que no representen modelos de liderazgo patriarcales. La candidata, María Fernanda Cabal, es vista por algunos sectores como una figura que perpetúa estructuras de poder tradicionales, evocando estilos de gobierno autoritarios previos. Se argumenta que su imagen y propuestas no resuenan con las demandas de equidad y participación femenina. Este rechazo potencial podría ser un factor determinante en el resultado final de la elección. Expertos señalan que las votantes podrían priorizar candidatos que demuestren sensibilidad hacia las problemáticas de género. La decisión final dependerá de la capacidad de los candidatos para conectar con este segmento del electorado. La Silla Vacía reporta que la percepción de Cabal como una figura patriarcal podría afectar su apoyo en la segunda vuelta.
