La segunda vuelta presidencial en Colombia se ve empañada por denuncias y una campaña negativa. Iván Cepeda, candidato, ha lanzado acusaciones contra su oponente, Abelardo de la Espriella, vinculándolo con grupos paramilitares. Esta estrategia se produce tras encuestas que sugieren una ligera ventaja para De la Espriella, de apenas un 7%. La reacción de Cepeda parece motivada por estos sondeos, buscando revertir la tendencia. El incidente resalta la volatilidad de las predicciones electorales y el recurrente uso de tácticas descalificadoras en la política colombiana. La situación plantea interrogantes sobre la integridad del proceso electoral y el debate público.