La empresa Propal ha solicitado formalmente un proceso de liquidación judicial, al tiempo que suspendió todas las operaciones en su planta ubicada en Guachené. La decisión, según la compañía, se debe a una combinación de factores económicos adversos. Principalmente, la persistencia de precios bajos en el mercado ha erosionado su rentabilidad. A esto se suma la reciente revaluación del peso colombiano, que impactó negativamente sus finanzas. Propal también reportó pérdidas operativas significativas que imposibilitaron la continuidad de sus actividades. La solicitud de liquidación sugiere que la empresa no vislumbra una solución viable a corto plazo para revertir esta situación. Se espera ahora el pronunciamiento de las autoridades judiciales sobre el inicio del proceso.