El presidente colombiano, Gustavo Petro, declaró que acatará las decisiones de la justicia, pero anticipó que su gobierno no reconocerá el conteo rápido de votos en las elecciones regionales y locales del 29 de octubre. Esta declaración generó preocupación y tensión política en el país. El Ministerio de Defensa, por su parte, ha alertado sobre la posibilidad de manifestaciones protagonizadas por “ciudadanos radicalizados” como respuesta a los resultados electorales. Petro hizo un llamado a la calma a la población. La decisión presidencial se produce en un contexto de creciente desconfianza en el sistema electoral por parte de algunos sectores políticos. Se espera que la situación sea monitoreada de cerca por las autoridades para evitar posibles disturbios.
