Gabriela Muñoz, exfuncionaria, ha negado rotundamente haber intervenido en nombramientos dentro de la Aerocivil. Las acusaciones señalan a su familia de favorecer a allegados y otorgar contratos de manera directa. Muñoz afirma que su rol en la institución fue exclusivamente de asistencia y carecía de poder de decisión. Subraya que nunca tuvo la autoridad para influir en procesos de contratación o nombramiento. Las denuncias se centran en un posible tráfico de influencias y favoritismo hacia familiares en la Aerocivil. La exfuncionaria insiste en que su participación fue limitada y no incluyó funciones de mando o gestión de contratos. La Silla Vacía fue el medio que reportó inicialmente las acusaciones y la respuesta de Muñoz.