El gobierno colombiano, a través de autoridades aún no especificadas, ha anunciado una intensificación de las deportaciones y operativos dirigidos a migrantes en situación irregular. La instrucción principal se centra en la identificación de extranjeros involucrados en actividades delictivas, así como aquellos que carecen de documentación migratoria adecuada. Esta medida busca priorizar la seguridad y el control de fronteras, según fuentes oficiales. La Silla Vacía reporta que los detalles específicos sobre el alcance y la ejecución de estos operativos aún son limitados. La iniciativa genera preocupación en organizaciones de derechos humanos y defensores de los inmigrantes. Se espera que las deportaciones aumenten en las próximas semanas, impactando las comunidades migrantes en Colombia. Esta política refleja un endurecimiento de las medidas migratorias en el país.