El embajador de Suecia, Guillermo Reyes, negó categóricamente las acusaciones del presidente sobre una supuesta campaña de desprestigio contra la primera dama. El mandatario había afirmado que diplomáticos estarían financiando dicha campaña. Reyes calificó las acusaciones de falsas y argumentó que la imagen pública de la primera dama se deterioraba por sus propias acciones. La declaración del embajador se produce tras las fuertes acusaciones presidenciales, generando tensión diplomática. El incidente ha provocado un debate público sobre la veracidad de las afirmaciones presidenciales y la integridad de la diplomacia. La Silla Vacía fue el medio que inicialmente reportó la noticia.