La Misión de Observación Electoral (MOE) ha denunciado presiones laborales dirigidas a influir en el voto de ciudadanos en Bogotá y Antioquia. Estas presiones incluyen amenazas de despido a empleados que no respalden a ciertos candidatos. También se han reportado restricciones para que los trabajadores ejerzan su derecho al voto, limitando su tiempo libre o dificultando el acceso a los puestos de votación. Adicionalmente, se han identificado incentivos económicos para desincentivar la participación electoral. La MOE considera estas acciones como un atentado contra la democracia y la libertad de elección. La organización insta a las autoridades a investigar y sancionar a los responsables de estas prácticas. Se busca garantizar un proceso electoral limpio y transparente en estas regiones.