Abelardo de la Espriella, un líder de extrema derecha y aliado de Trump, ha asumido la presidencia de Colombia en una ceremonia inusual celebrada en Cali, en lugar de Bogotá. Su elección marca una ruptura radical con las políticas de su predecesor, Gustavo Petro, quien no asistió a la inauguración. De la Espriella, quien se autodenomina "El Tigre", prometió restaurar el orden y la seguridad en el país, ofreciendo a los grupos armados la opción de rendirse o enfrentar la fuerza estatal. En su discurso, anunció su intención de unirse a la iniciativa "Escudo de las Américas" impulsada por Trump para combatir el narcotráfico. El nuevo presidente, un millonario abogado con una campaña financiada con sus propios recursos, ganó las elecciones por un estrecho margen. Su pasado incluye la defensa de figuras controversiales como el ex-presidente Álvaro Uribe, vinculado a grupos paramilitares. De la Espriella, quien vivió en Miami y posee la nacionalidad estadounidense, se compromete a una política de mano dura contra el crimen organizado.