Colombia se destaca por su capacidad para medir retrospectivamente la situación de los niños y adolescentes, sin embargo, carece de mecanismos efectivos para prevenir situaciones de riesgo y garantizar su protección en el presente. A pesar de recopilar datos precisos sobre el pasado de la infancia, el país no logra asegurar el acompañamiento necesario para evitar que los menores se vean afectados por dinámicas negativas. La Silla Vacía señala esta problemática, destacando una desconexión entre la medición y la acción. Se evidencia una falta de políticas que traduzcan los datos en intervenciones oportunas y efectivas. Esta situación deja a niños y adolescentes vulnerables a perderse en un sistema que, si bien evalúa, no protege adecuadamente. La medición detallada no se convierte en una herramienta para el cambio positivo en sus vidas. El artículo critica la falta de un enfoque preventivo y la ausencia de acompañamiento integral.