Un atentado con coche bomba sacudió una estación de peaje en el suroeste de Colombia el sábado, apenas un día después de la investidura del nuevo presidente Abelardo de la Espriella. El ejército colombiano atribuyó rápidamente el ataque a disidencias de las FARC, resultando en heridas a dos guardias de seguridad. El presidente de la Espriella condenó el acto y emitió una firme advertencia a los grupos armados, instándolos a respetar la ley. Este incidente plantea serias preocupaciones sobre la seguridad en el país, especialmente tras el cambio de mando. Las autoridades han iniciado una investigación para identificar y capturar a los responsables del atentado. El gobierno reafirmó su compromiso con el restablecimiento del orden y la paz en la región. Se espera que este hecho impacte en las políticas de seguridad del nuevo gobierno.