El gobierno nacional acumula una deuda de 93.000 millones de pesos correspondientes a subsidios de gas licuado para los estratos 1 y 2. Esta situación impacta directamente a los hogares de bajos recursos que dependen de este apoyo para acceder al servicio. Los departamentos más afectados por esta acumulación de deuda son Nariño, Putumayo, Cauca, Amazonas, y el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La falta de pago de los subsidios genera incertidumbre sobre la continuidad del beneficio para las familias vulnerables. Autoridades locales han expresado preocupación por el posible aumento en el costo del gas para estos usuarios. Se desconoce hasta el momento un plan claro del gobierno para saldar la deuda y garantizar el acceso al gas licuado. La problemática pone de manifiesto la importancia de asegurar la financiación de los programas sociales destinados a la población más necesitada.