La toma de posesión del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, y su promesa de una nueva ofensiva militar, han provocado la preparación del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para un posible retorno al conflicto armado. Observadores reportan actividad inusual de guerrilleros en la selva colombiana, estableciendo campamentos y preparándose para enfrentamientos. La situación se torna tensa ante la inminente escalada de violencia. El ELN, último grupo rebelde de izquierda activo en el país, parece decidido a resistir la ofensiva gubernamental. La reanudación de hostilidades podría desestabilizar aún más la región. La presencia de drones y el camuflaje de los combatientes evidencian una estrategia de preparación para un enfrentamiento prolongado. El futuro de Colombia se vislumbra incierto ante este nuevo giro en el conflicto armado.