Colombia ha ingresado a un episodio de El Niño que, según el IDEAM, será uno de los más fuertes de las últimas décadas. Se prevén variaciones de temperatura superiores a los 2°C, con efectos que podrían prolongarse hasta 2027. La preocupación radica en la falta de un plan nacional integral para mitigar los impactos de este fenómeno climático. Las autoridades no han presentado una estrategia clara para abordar las posibles consecuencias en sectores clave como la agricultura, la salud y el suministro de agua. Expertos advierten sobre la necesidad de prepararse ante sequías, inundaciones y otros eventos extremos. La ausencia de planificación anticipada podría agravar los efectos del Niño en la población y la economía del país. Se espera un monitoreo continuo de la situación y la implementación de medidas urgentes.
