Un reciente estudio revela un impacto emocional significativo de las elecciones presidenciales en Colombia. La agresividad en los debates, las acusaciones mutuas y el discurso de odio en redes sociales han permeado la vida cotidiana de los ciudadanos. Este clima político polarizado está generando insomnio, angustia y enojo en la población. Se observa un aumento en el distanciamiento familiar, conflictos interpersonales y una mayor sensación de aislamiento social. Los expertos advierten que la discusión política ha trascendido la esfera pública, afectando las relaciones personales y el bienestar emocional de los colombianos. El estudio subraya la necesidad de un debate más constructivo y respetuoso durante el proceso electoral.