El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha denunciado una posible manipulación digital en los resultados de las elecciones presidenciales, sugiriendo la participación de Israel. Petro no ha proporcionado pruebas concretas que respalden sus afirmaciones, pero ha generado un debate público sobre la influencia externa en el proceso electoral. El Fiscal General de Colombia ha desestimado las acusaciones, calificándolas de infundadas y sin base legal. La controversia se centra en el uso de software de espionaje Pegasus, aunque no se ha establecido una conexión directa con las elecciones. El gobierno israelí no ha emitido una declaración oficial al respecto. Este incidente ha tensado las relaciones diplomáticas entre Colombia e Israel, y ha provocado llamados a una investigación exhaustiva. La situación plantea interrogantes sobre la seguridad y transparencia de los sistemas electorales en la región.
