El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha expresado su preocupación por las declaraciones del senador estadounidense Bernie Moreno sobre las elecciones regionales en Colombia. Petro sugirió que podría tomar medidas si Moreno continúa comentando sobre el proceso electoral colombiano, interpretándolo como una injerencia. La controversia se centra en la presencia de veedores internacionales, incluyendo a Moreno, y las críticas de la senadora María Fernanda Cabal hacia la supuesta parcialidad de estos observadores. El Consejo Nacional Electoral (CNE) es la entidad encargada de resolver la situación y determinar las condiciones para la observación electoral. La discusión ha generado un debate sobre la soberanía nacional y el papel de los observadores internacionales en las elecciones. El gobierno colombiano busca garantizar la transparencia del proceso electoral, pero rechaza cualquier forma de injerencia externa. La respuesta de Petro refleja la sensibilidad del gobierno ante posibles presiones externas en un momento crucial para la democracia colombiana.