La camiseta de la Selección Colombia ha trascendido su función deportiva para convertirse en un símbolo visible en el contexto de las elecciones en el sur de Bogotá. A diferencia de lo que se podría esperar, su uso no se limita a simpatizantes de derecha, extendiéndose a diversos sectores de la población. Imágenes recientes documentan la presencia de la camiseta en manifestaciones y eventos relacionados con la contienda electoral. Este fenómeno replica tendencias observadas en otras capitales del país, donde la indumentaria deportiva ha adquirido una connotación política. La Silla Vacía reporta esta creciente utilización de la camiseta como un elemento de expresión en el proceso electoral. El uso de la camiseta sugiere una polarización y movilización más amplia de la ciudadanía en torno a las elecciones. La prenda se ha convertido en un marcador de identidad en un contexto político tenso.
