Las labores de rescate tras el fuerte terremoto en Colombia están entrando en una fase más sombría a medida que disminuyen las esperanzas de encontrar sobrevivientes. El sismo ha dejado al menos 265 personas fallecidas y alrededor de 500 desaparecidas. Los equipos de rescate están reduciendo sus operaciones de búsqueda debido a la falta de señales de vida. La situación humanitaria es crítica, con muchas personas sin hogar y necesitadas de asistencia. Las autoridades están trabajando para proporcionar ayuda a los damnificados, pero el acceso a algunas áreas remotas es difícil. Se teme que el número de víctimas mortales siga aumentando a medida que continúen las labores de búsqueda.