Un terremoto de magnitud 7.4 ha devastado Colombia, elevando el número de fallecidos a más de 164 y continuando en aumento. Las labores de búsqueda y rescate se extienden por segundo día entre los escombros, con esperanza de encontrar sobrevivientes. Las autoridades han impuesto toques de queda en las ciudades de Cali y Pereira para facilitar las operaciones de auxilio y mantener el orden público. La situación es crítica, con infraestructura dañada y comunidades enteras afectadas por el desastre natural. Equipos de rescate nacionales e internacionales trabajan sin descanso ante la posibilidad de réplicas. Se están evaluando los daños para proporcionar ayuda humanitaria y apoyo a los damnificados. Las autoridades instan a la población a mantenerse informada y seguir las indicaciones oficiales.