Un fuerte terremoto de magnitud 7.4 azotó el oeste de Colombia el lunes, causando la muerte de al menos 111 personas hasta el momento. Cientos de edificios resultaron dañados o destruidos, especialmente en Cali, la tercera ciudad más grande del país. Equipos de rescate y voluntarios se esfuerzan por encontrar sobrevivientes entre los escombros, mientras que familiares buscan desesperadamente a sus seres queridos. La situación es crítica debido a la magnitud de la destrucción y la dificultad para acceder a algunas áreas afectadas. Las autoridades colombianas han declarado el estado de emergencia y están coordinando los esfuerzos de ayuda y rescate. Se espera que el número de víctimas aumente a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate. La comunidad internacional ha ofrecido apoyo a Colombia en estos momentos difíciles.